Sensaciones inviolables
penetran,
recuerdos
enterrándose a cántaros
detrás de mi.
Empiezo,
cuento hasta diez
siempre (por las dudas)
y sigo.
Ecos inexplicables
revolotean
en mi comienzo,
pequeños sonajeros
agitándose dentro
y fuera.
Busco,
cuento hasta cien.
Mil palabras sueltas
renacen.